En un contexto donde el sector editorial colombiano produce cada vez más datos sobre sí mismo, este ensayo propone una pregunta incómoda: ¿por qué seguimos sin entender la lectura? A partir de una revisión crítica del estudio sobre libro digital publicado por la Cámara Colombiana del Libro, el texto no se limita a discutir cifras, sino que examina los supuestos conceptuales y metodológicos que estructuran la forma en que el campo se piensa. La tesis es clara: el problema no está en los datos, sino en la mirada. Al confundir libro con lectura, acceso con uso e industria con ecosistema, estos estudios logran describir el sistema, pero no explicarlo. Frente a ello, el ensayo propone un giro necesario: desplazar el foco hacia la formación de lectores, incorporar dimensiones cualitativas y entender la lectura como una práctica cultural compleja. Más que una crítica puntual, este texto busca abrir una discusión más amplia sobre cómo —y desde dónde— investigamos el mundo del libro en Colombia.