Muchos libros, pocos dueños
La apertura económica de los años noventa coincidió con una ola global de concentración editorial. Colombia se integró rápidamente a ese mercado sin desarrollar una política industrial cultural robusta. El resultado: un ecosistema donde abundan los títulos, pero la infraestructura de decisión y circulación está concentrada en pocos conglomerados. Este ensayo analiza cómo esa estructura redefine la bibliodiversidad y limita la autonomía estratégica del campo editorial colombiano.